LECTURAS DE LA BIBLIA JUEVES 01 DE OCTUBRE DEL 2015
Jueves de la
26ª semana del Tiempo Ordinario
Primera Lectura
Nehemías 8:1-4a.5-6.7b-12
En
aquellos días, todo el pueblo se reunió como un solo hombre en la plaza que se
abre ante la Puerta del Agua y pidió a Esdras, el escriba, que trajera el libro
de la Ley de Moisés, que Dios había dado a Israel. El sacerdote Esdras trajo el
libro de la Ley ante la asamblea, compuesta de hombres, mujeres y todos los que
tenían uso de razón. Era el día primero del mes séptimo. En la plaza de la
Puerta del Agua, desde el amanecer hasta el mediodía, estuvo leyendo el libro a
los hombres, a las mujeres y a los que tenían uso de razón. Toda la gente
seguía con atención la lectura de la Ley. Esdras, el escriba, estaba de pie en
el púlpito de madera que había hecho para esta ocasión. Esdras abrió el libro a
la vista de todo el pueblo –pues se hallaba en un puesto elevado– y, cuando lo
abrió, toda la gente se puso en pie. Esdras bendijo al Señor, Dios grande, y
todo el pueblo, levantando las manos, respondió: -«Amén, amén.» Después se
inclinaron y adoraron al Señor, rostro en tierra. Los levitas explicaron la Ley
al pueblo, que se mantenía en sus puestos. Leían el libro de la ley de Dios con
claridad y explicando el sentido, de forma que comprendieron la lectura. Nehemías,
el gobernador, Esdras, el sacerdote y escriba, y los levitas que enseñaban al
pueblo decían al pueblo entero: «Hoy es un día consagrado a nuestro Dios: No
hagáis duelo ni lloréis.» Porque el pueblo entero lloraba al escuchar las
palabras de la Ley.
Y
añadieron: «Andad, comed buenas tajadas, bebed vino dulce y enviad porciones a
quien no tiene, pues es un día consagrado a nuestro Dios. No estéis tristes,
pues el gozo en el Señor es vuestra fortaleza.» Los levitas acallaban al
pueblo, diciendo: «Silencio, que es un día santo; no estéis tristes.» El pueblo
se fue, comió, bebió, envió porciones y organizó una gran fiesta, porque había
comprendido lo que le habían explicado.
Salmo Responsorial
R : Los mandatos del Señor son
rectos y alegran el corazón
Salmo 18:8.9.10.11
La
ley del Señor es perfecta
y
es descanso del alma;
el
precepto del Señor es fiel
e
instruye al ignorante. R.
Los
mandatos del Señor son rectos
y
alegran el corazón;
la
norma del Señor es límpida
y
da luz a los ojos. R.
La
voluntad del Señor es pura
y
eternamente estable;
los
mandamientos del Señor son verdaderos
y
enteramente justos. R.
Más
preciosos que el oro,
más
que el oro fino;
más
dulces que la miel
de
un panal que destila. R.
Evangelio
Lucas 10:1-12
En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por
delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él.
Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al
dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os
mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni
sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en
una casa, decid primero: "Paz a esta casa". Y si allí hay gente de
paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en
la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su
salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben
bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: "Está
cerca de vosotros el reino de Dios." Cuando entréis en un pueblo y no os
reciban, salid a la plaza y decid: "Hasta el polvo de vuestro pueblo, que
se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros. De todos modos,
sabed que está cerca el reino de Dios." Os digo que aquel día será más
llevadero para Sodoma que para ese pueblo.»
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