LECTURAS DE LA BIBLIA SABADO 08 DE AGOSTO DEL 2015
Sábado de la
18ª semana del Tiempo Ordinario
Primera Lectura
Deuteronomio 6:4-13
Moisés
habló al pueblo, diciendo: «Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es
solamente uno. Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma,
con todas las fuerzas. Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria, se
las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de
camino, acostado y levantado; las atarás a tu muñeca como un signo, serán en tu
frente una señal; las escribirás en las jambas de tu casa y en tus portales.
Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra que juró a tus padres –a
Abrahán, Isaac y Jacob– que te había de dar, con ciudades grandes y ricas que
tú no has construido, casas rebosantes de riquezas que tú no has llenado, pozos
ya excavados que tú no has excavado, viñas y olivares que tú no has plantado,
comerás hasta hartarte. Pero, cuidado: no olvides al Señor que te sacó de
Egipto, de la esclavitud. Al Señor, tu Dios, temerás, a él sólo servirás, sólo
en su nombre jurarás.»
Salmo Responsorial
R : Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza
Salmo 17:2-3a.3bc-4.47.51ab
Yo
te amo, Señor;
tú
eres mi fortaleza;
Señor,
mi roca,
mi
alcázar, mi libertador. R.
Dios
mío, peña mía,
refugio
mío, escudo mío,
mi
fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco
al Señor de mi alabanza
y
quedo libre de mis enemigos. R.
Viva
el Señor, bendita sea mi Roca,
sea
ensalzado mi Dios y Salvador:
tú
diste gran victoria a tu rey,
tuviste
misericordia de tu Ungido. R.
Evangelio
Mateo 17:14-20
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre, que le dijo de rodillas:
«Señor, ten compasión de mi hijo, que tiene epilepsia y le dan ataques; muchas
veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos, y no
han sido capaces de curarlo.» Jesús contestó: «¡Generación perversa e infiel!
¿Hasta cuándo tendré que estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que
soportar? Traédmelo.» Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel momento se
curó el niño. Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte: «¿Y
por qué no pudimos echarlo nosotros?» Les contestó: «Por vuestra poca fe. Os
aseguro que si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella
montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible.»
Video Adjunto: http://www.youtube.com/watch?v=vAy4gXoH0LA
No hay comentarios:
Publicar un comentario