LECTURAS DE LA BIBLIA LUNES 17 DE OCTUBRE
DEL 2016
Primera Lectura
Efesios 2: 1-10
Hermanos:
Ustedes estaban muertos por sus delitos y pecados, porque en otro tiempo vivían
según los criterios de este mundo, obedeciendo al que está al frente de las
fuerzas invisibles del mal, a ese espíritu que ejerce su acción ahora sobre los
que resisten al Evangelio. Entre ellos estuvimos también nosotros, pues en otro
tiempo vivíamos sujetos a los instintos, deseos y pensamientos de nuestro
desorden y egoísmo, y estábamos
naturalmente
destinados al terrible castigo de Dios, como los demás.
Pero la
misericordia y el amor de Dios son muy grandes; porque nosotros estábamos muertos
por nuestros pecados, y él nos dio la vida con Cristo y en Cristo. Por pura generosidad
suya, hemos sido salvados. Con Cristo y en Cristo nos ha resucitado, y con él nos
ha reservado un sitio en el cielo. Así, en todos los tiempos, Dios muestra por
medio de Cristo Jesús, la incomparable riqueza de su gracia y de su bondad para
con nosotros. En efecto, ustedes han sido salvados por la gracia, mediante la
fe; y esto no se debe a ustedes mismos, sino que es un don de Dios. Tampoco se
debe a las obras, para que
nadie
pueda presumir, porque somos hechura de Dios, creados por medio de Cristo Jesús
para hacer el bien que Dios ha dispuesto que hagamos.
Salmo Responsorial
R : El Señor es nuestro dueño
Salmo 99: 2.3.4.5
Alabemos
a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos
en su
templo. R.
Reconozcamos
que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos
su
pueblo y su rebaño. R.
Entremos
por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos,
alabando
al Señor y bendiciéndolo. R.
Porque
el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su
fidelidad
nunca se
acaba. R.
Evangelio
Lucas: 12:13-21
En aquel
tiempo, hallándose Jesús en medio de una multitud, un hombre le dijo:“Maestro,
dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia”. Pero Jesús le contestó: “Amigo,
¿quién me ha puesto como juez en la distribución de herencias?” Y dirigiéndose
a la multitud, dijo: “Eviten toda clase de avaricia, porque la vida del hombre
no depende de la abundancia de los bienes que posea”. Después les propuso esta
parábola: “Un hombre rico obtuvo una gran cosecha y se puso a pensar: ‘¿Qué
haré, porque no tengo ya en dónde almacenar la cosecha? Ya sé lo que voy a
hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes para guardar ahí
mi cosecha y todo lo que tengo. Entonces podré decirme: Ya tienes bienes
acumulados para
muchos
años; descansa, come, bebe y date a la buena vida’. Pero Dios le dijo:
‘¡Insensato!
Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién serán todos tus bienes?’ Lo mismo le
pasa al que amontona riquezas para sí mismo y no se hace rico de lo que vale
ante
Dios”.
Video Adjunto: https://www.youtube.com/results?search_query=+12%2C+13-21
No hay comentarios:
Publicar un comentario