LECTURAS DE LA BIBLIA VIERNES 12 DE JUNIO DEL 2015
Lecturas del Sagrado Corazón de Jesús
Primera Lectura
Deuteronomio 7:6-11
En
aquellos días, Moisés habló al pueblo, diciendo: «Tú eres un pueblo santo para
el Señor, tu Dios: él te eligió para que fueras, entre todos los pueblos de la
tierra, el pueblo de su propiedad. Si el Señor se enamoró de vosotros y os
eligió, no fue por ser vosotros más numerosos que los demás, pues sois el
pueblo más pequeño, sino que, por puro amor vuestro, por mantener el juramento
que había hecho a vuestros padres, os sacó de Egipto con mano fuerte y os
rescató de la esclavitud, del dominio del Faraón, rey de Egipto. Así sabrás que
el Señor, tu Dios, es Dios: el Dios fiel que mantiene su alianza y su favor con
los que lo aman y guardan sus preceptos, por mil generaciones. Pero paga en su
persona a quien lo aborrece, acabando con él. No se hace esperar, paga a quien
lo aborrece, en su persona. Pon por obra estos preceptos y los mandatos y
decretos que te mando hoy.»
Salmo Responsorial
R : La misericordia del Señor
dura siempre,
para los que cumplen sus mandatos
Salmo 102:1-2.3-4.6-7.8.10
Bendice,
alma mía, al Señor,
y
todo mi ser a su santo nombre.
Bendice,
alma mía, al Señor,
y
no olvides sus beneficios. R.
Él
perdona todas tus culpas
y
cura todas tus enfermedades;
él
rescata tu vida de la fosa
y
te colma de gracia y de ternura. R.
El
Señor hace justicia
y
defiende a todos los oprimidos;
enseñó
sus caminos a Moisés
y
sus hazañas a los hijos de Israel. R.
El
Señor es compasivo y misericordioso,
lento
a la ira y rico en clemencia.
No
nos trata como merecen nuestros pecados
ni
nos paga según nuestras culpas. R.
Segunda Lectura
I Juan 4:7-16
Amémonos
unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y
conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto
se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo
único, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que
nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo
como víctima de propiciación para nuestros pecados. Queridos, si Dios nos amó
de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros. A Dios nadie lo
ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su
amor ha llegado en nosotros a su plenitud. En esto conocemos que permanecemos
en él, y él en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu. Y nosotros hemos
visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo para ser Salvador del
mundo. Quien confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él
en Dios. Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en
él. Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él.
Evangelio
Mateo 11:25-30
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo
y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las
has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me
lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie
conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad
con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y
encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
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