LECTURAS DE LA BIBLIA LUNES 01 DE JUNIO DEL 2015
Lunes de la 9ª
semana del Tiempo Ordinario
Primera Lectura
Tobías 1: 1a.2;2:1b-9
Yo,
Tobías, procedí toda mi vida con sinceridad y honradez, e hice muchas limosnas
a mis parientes y compatriotas deportados conmigo a Nínive de Asiria. En
nuestra fiesta de Pentecostés, la fiesta de las Semanas, me prepararon una
buena comida. Cuando me puse a la mesa, llena de platos variados, dije a mi
hijo Tobías: «Hijo, anda a ver si encuentras a algún pobre de nuestros
compatriotas deportados a Nínive, uno que se acuerde de Dios con toda el alma,
y tráelo para que coma con nosotros. Te espero, hijo, hasta que vuelvas.» Tobías
marchó a buscar a algún israelita pobre y, cuando volvió, me dijo: «Padre.» Respondí:
«¿Qué hay, hijo?» Repuso: «Padre, han asesinado a un israelita. Lo han
estrangulado hace un momento, y lo han dejado tirado ahí, en la plaza.» Yo
pegué un salto, dejé la comida sin haberla probado, recogí el cadáver de la
plaza y lo metí en una habitación para enterrarlo cuando se pusiera el sol.
Cuando volví, me lavé y comí entristecido, recordando la frase del profeta Amós
contra Betel: «Se cambiarán vuestras fiestas en luto, vuestros cantos en
elegías.» Y lloré. Cuando se puso el sol, fui a cavar una fosa y lo enterré. Los
vecinos se me reían: «¡Ya no tiene miedo! Lo anduvieron buscando para matarlo
por eso mismo, y entonces se escapó; pero ahora ahí lo tenéis, enterrando
muertos.»
Salmo Responsorial
R : Dichoso quien teme al Señor
Salmo 111: 1-2.3-4.5-6
Dichoso quien teme al Señor
y
ama de corazón sus mandatos.
Su
linaje será poderoso en la tierra,
la
descendencia del justo será bendita. R.
En
su casa habrá riquezas y abundancia,
su
caridad es constante, sin falta.
En
las tinieblas brilla como una luz
el
que es justo, clemente y compasivo. R.
Dichoso
el que se apiada y presta,
y
administra rectamente sus asuntos.
El
justo jamás vacilará,
su
recuerdo será perpetuo. R.
Evangelio
Marcos 12: 1-12
En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos
sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: «Un hombre plantó una viña, la
rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a
unos labradores y se marchó de viaje. A su tiempo, envió un criado a los
labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo
apalearon y lo despidieron con las manos vacías. Les envió otro criado; a éste
lo insultaron y lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos
los apalearon o los mataron. Le quedaba uno, su hijo querido. Y lo envió el
último, pensando que a su hijo lo respetarían. Pero los labradores se dijeron:
"Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra la herencia."
Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Qué hará el dueño
de la viña? Acabará con los labradores y arrendará la viña a otros. ¿No habéis
leído aquel texto: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la
piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro
patente"?»
Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos;
pero temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.
No hay comentarios:
Publicar un comentario