LECTURAS DE LA BIBLIA VIERNES 17 DE ABRIL DEL 2015
Video Adjunto: http://www.youtube.com/watch?v=vGV2PJ-iA74
San Roberto
Viernes de la 2ª semana
de Pascua
Primera Lectura
Hechos
de los apóstoles 5: 34-42
En
aquellos días, un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la Ley, respetado por
todo el pueblo, se levantó en el Sanedrín, mandó que sacaran fuera un momento a
aquellos hombres y dijo: -”Israelitas, pensad bien lo que vais a hacer con esos
hombres. No hace mucho salió un tal Teudas, dándoselas
de
hombre importante, y se le juntaron unos cuatrocientos hombres. Fue ejecutado,
dispersaron a todos sus secuaces, y todo acabó en nada. Más tarde, cuando el
censo, salió judas el Galileo, arrastrando detrás de sí gente del pueblo;
también pereció, y dispersaron a todos sus secuaces. En el caso presente, mi
consejo es éste: No os metáis con esos hombres; soltadlos. Si su idea y su
actividad son cosa de hombres, se dispersarán; pero, si es cosa de Dios, no
lograréis dispersarlos, y os expondríais a luchar contra Dios.”Le dieron la
razón y llamaron a los apóstoles, los azotaron, les prohibieron hablar en
nombre de Jesús y los soltaron. Los apóstoles salieron del Sanedrín contentos
de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús. Ningún día dejaban de
enseñar, en el templo y por las casas, anunciando el Evangelio de Jesucristo.
Salmo Responsorial
R : Una cosa pido al Señor:
habitar en su casa.
Salmo 26: 1. 4. 13-14
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a
quién temeré?
El
Señor es la defensa de mi vida
¿quién
me hará temblar? R.
Una
cosa pido al Señor, eso buscaré:
habitar
en la casa del Señor
por
los días de mi vida;
gozar
de la dulzura del Señor,
contemplando
su templo. R.
Espero
gozar de la dicha del Señor
en
el país de la vida.
Espera
en el Señor, sé valiente,
ten
ánimo, espera en el Señor. R.
Evangelio
Juan 6,
1-15
En aquel tiempo, Jesús se marchó
a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente,
porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces
a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta
de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente,
dice a Felipe: -«¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?» Lo decía
para tantearlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer, Felipe le contestó: -
«Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo.» Uno
de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: - «Aquí hay un
muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso
para tantos?» Jesús dijo: - «Decid a la gente que se siente en el suelo.»
Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran
unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió
a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando
se saciaron, dice a sus discípulos: -«Recoged los pedazos que han sobrado; que
nada se desperdicie.» Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos
de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que
había hecho, decía: - «Este sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo.»
Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez
a la montaña él solo.
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