LECTURAS DE LA BIBLIA DOMINGO 17 DE AGOSTO DEL 2014
XX del Tiempo Ordinario
XX Domingo Ordinario
Primera Lectura
Isaías 56:1, 6-7
1Así dice Yahveh: Velad por la equidad y
practicad la justicia, que mi salvación está para llegar y mi justicia para
manifestarse.6En cuanto a los
extranjeros adheridos a Yahveh para su ministerio, para amar el nombre de
Yahveh, y para ser sus siervos, a todo aquel que guarda el sábado sin
profanarle y a los que se mantienen firmes en mi alianza,7yo les traeré a mi monte santo y les alegraré
en mi Casa de oración. Sus holocaustos y sacrificios serán gratos sobre mi
altar. Porque mi Casa será llamada Casa de oración para todos los pueblos.
Salmo Responsorial
Que todos los pueblos te alaben
Salmo 67:2-3, 5-6, 8
2¡Dios nos tenga piedad y nos bendiga,
su rostro haga brillar sobre nosotros!3Para que se conozcan en la tierra tus caminos, tu salvación entre todas
las naciones.5Alégrense y exulten
las gentes, pues tú juzgaz al mundo con justicia, con equidad juzgas a los
pueblos, y a las gentes en la tierra gobiernas.6¡Te den, oh Dios, gracias los pueblos,
todos los pueblos te den gracias!8¡Dios nos bendiga, y teman ante él todos los confines de la tierra!
Segunda Lectura
Romanos 11:13-15, 29-32
13Os digo, pues, a vosotros, los
gentiles: Por ser yo verdaderamente apóstol de los gentiles, hago honor a mi
ministerio,14pero es con la
esperanza de despertar celos en los de mi raza y salvar a alguno de ellos.15Porque si su reprobación ha sido la
reconciliación del mundo ¿qué será su readmisión sino una resurrección de entre
los muertos?29Que los dones y la
vocación de Dios son irrevocables.30En efecto, así como vosotros fuisteis en otro tiempo rebeldes contra
Dios, mas al presente habéis conseguido misericordia a causa de su rebeldía,31así también, ellos al presente se han
rebelado con ocasión de la misericordia otorgada a vosotros, a fin de que
también ellos consigan ahora misericordia.32Pues Dios encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos
ellos de misericordia.
Evangelio
Mateo 15:21-28
21Saliendo de allí Jesús se retiró hacia
la región de Tiro y de Sidón.22En esto, una mujer
cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: «¡Ten piedad
de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada.»23Pero él no le respondió palabra. Sus
discípulos, acercándose, le rogaban: «Concédeselo, que viene gritando detrás de
nosotros.»24Respondió él: «No he
sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel.»25Ella, no obstante, vino a postrarse ante
él y le dijo: «¡Señor, socórreme!»26El respondió: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los
perritos.»27«Sí, Señor - repuso
ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de
sus amos.»28Entonces Jesús le
respondió: «Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.» Y desde aquel
momento quedó curada su hija.
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